Política

"¡Esos locos llenos de esperanza!"

 

Entrevistador: ¿Cómo debería la primaria de South Park imponer
sus reglas de conducta durante los juegos?

Turd Sandwich: ...sabe, mi opositor ni siquiera sabría contestar esa pregunta.
Si se la hiciera a él, no podría responderla.
Sólo balbucearía cualquier cosa insignificante hasta que por fin suene el timbre
.

South Park, “Douche and Turd”.

Pese a vivir en una época en que la religión convencional ha ido siendo progresivamente abandonada o al menos su infalibilidad ha sido cuestionada con mucha más libertad que en tiempos pretéritos, el hombre sigue levantando nuevas religiones en torno a mitos que van surgiendo, como si esta manera de comprender la realidad mediante la distorsión pudiera, junto con ofrecer una explicación en esencia rudimentaria a los grandes misterios del mundo, otorgar un consuelo a la propia existencia insignificante del ser humano.

Así, sobre mitos de igualdad, el ser humano ha levantado la religión de la Democracia. A la pequeñez del individuo frente al poder central, se le ofrece la oportunidad de participar en el proceso de validar la dirigencia visible de su destino en el corto y mediano plazo, como una manera en que éste pueda aliviar la conciencia de ser un simple plancton a la deriva en el mar de la Historia, para ser un ente activo de la “fiesta de la Democracia”, aunque en la realidad es más parecido a los canes que hacen un triste festín de los despojos de un bacanal en el cual no participan más que como un adorno del cuadro.

Hablemos de política real y olvidemos los sueños e ilusiones infantiles: esta elección presidencial no trata de las nuevas opciones que se han agregado al panorama, sino de las dos facciones más descerebradas de la política mainstream: por una parte, una Izquierda que tiene una gran llegada entre las multitudes pero que a la vez carece de ideas pues ya “tiene todo el trabajo hecho” (recordemos que la Izquierda lleva décadas de ventaja respecto a la hegemonía de sus ideas en la cultura; y, por la otra, la cara “amigable” de una Derecha mayoritaria pero lastimosa, sin rumbo, sin objetivos, que va dando palos de ciego con tal de aferrarse al poder gubernamental como sea, descuidando la hegemonía cultural al punto que si bien ganará las actuales elecciones presidenciales, perderá el poder político en manos de la Izquierda durante el próximo período. Algo así como el gran dilema entre el Gran Lavado y el Sandwich de Mojón.

La lamentable calidad de los debates presidenciales y la expectación que estos causan en los corazones de las multitudes ayudan a formar la imagen mental sobre el futuro político del país, donde las ideas han sido sacrificadas en el altar del pragmatismo, sobreviviendo tan sólo la maquinaria intelectual de la Izquierda, puesto que la imbecilización de la filosofía política permite el avance imparable de las ideas igualitaristas, quedando sólo los restos de una derecha muerta de inanición.

No es descabellado pensar que la ilusión democrática como el mejor sistema de todos y su legitimación por parte de las muchedumbres se asemeja bastante al poema “Prometeo”, de la etapa Sturm und Drang del escritor Johann Wolfgang von Goethe:

"¡No conozco nada más pobre

bajo el sol que vosotros, los Dioses!

Nutrís escasamente vuestra majestad

con la ofrenda de los sacrificios

y con el humo de las plegarias,

y os consumiríais

sin los niños y los mendigos,

¡esos locos llenos de esperanza!"

Basta reemplazar 'Dioses' por 'políticos' (i.e., demagogos) para comprender que las propuestas políticas de esta democracia pálida, que las intenciones populares y que los sueños vulgares depositados en un sufragio no son más que la indulgencia de niños y mendigos, "esos locos llenos de esperanza".

Por Francisco JavGzo

Arqueofuturista. Adorador de los gatos. HBD. Anarcotribalista. Deep ecologist. LHP. Chaos Magick.

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