Lectura Recomendada

Araucanía: De la Guerra de Guerrillas a la Guerra Civil Molecular

 

  1. 1. En una columna de El Mostrador, el ex dirigente de la Izquierda Cristiana, ex presidente de la Izquierda Ciudadana, y actual presidente de la “Fundación Instituto de desarrollo de liderazgo indígena”, Diego Ancalao Gavilán, afirma que en la Araucanía hay una “relación entre privados conflictiva”, porque “lo que pasa en La Araucanía no tiene que ver con la definición de terrorismo de las Naciones Unidas”, y “porque la característica para que sea terrorismo es que tiene que infundir miedo en la ciudadanía, entonces cuando se quema un bosque o se toman un fundo, es una situación entre privados”. Respecto a la autoría de los atentados en la región, sostiene: “Los que están detrás de esto tienen que ser personas con recursos, porque llegan en camionetas, que dan órdenes de cronómetro. El pueblo mapuche no tiene esa preparación. Yo soy muy superticioso (sic) en este tipo de cosas. La gente que está detrás de esto debe ser gente con plata, que tiene interés en satanizar el pueblo mapuche y que tiene interés económico en ese territorio”. Frente a esas afirmaciones, es necesario definir el proceso revolucionario que se está desarrollando en la Araucanía, no a partir de calificaciones políticamente determinadas como las del citado dirigente político, sino a partir del análisis politológico objetivo de los fundamentos ideológicos y teóricos, estratégicos y tácticos, que determinan y permiten explicar y definir los hechos que en la región se están produciendo.

 

  1. 2. 1) Guerra de Guerrillas. Basta utilizar la más básica fuente de referencia, Wikipedia, –como suelen hacerlo nuestros legisladores-, para encontrar la siguiente definición: “La guerra de guerrillas es una táctica militar de conflictos armados que consiste en atacar sin ser visto, hostigando al enemigo en el propio terreno, que conocen muy bien, de las fuerzas defensoras con destacamentos irregulares y dispersos. Actúan mediante ataques rápidos y sorpresivos, infiltrando o interceptando las comunicaciones, volando infraestructuras como puentes y caminos, o capturando armas y provisiones. Fundamentalmente es un tipo táctico de guerra que lo subordina todo al desgaste, por el cual la larga erosión de una guerra atomizada y dispersa, en la que es esencial el arte de reunirse y dispersarse sin dejar rastro. Así se pueden alcanzar objetivos estratégicos que un ejército organizado y al descubierto no podría jamás conseguir”???????. Más allá de la calidad y rigurosidad de la descripción anterior, un somero análisis de los diversos ataques y atentados que han ocurrido en la zona, y particularmente los métodos utilizados por sus perpetradores, permiten definir el conflicto dentro de esta categoría particular de conflicto. 2) Guerra Asimétrica Utilizando la misma fuente anterior, la descripción de este concepto es la siguiente: “La guerra asimétrica es un conflicto violento en el que se constata una abismal diferencia cuantitativa y cualitativa entre los recursos militares, políticos y mediáticos de los contendores comprometidos, y que por lo tanto obliga a los bandos a utilizar tácticas atípicas, que rebasan el manido marco de la tradición militar recurrente. Entre estos medios se cuenta la guerra de guerrillas, la resistencia, toda clase de terrorismo, la contrainsurgencia, el terrorismo de Estado, la guerra sucia o la desobediencia civil. En la guerra asimétrica no existe un frente determinado, ni acciones militares convencionales. Por el contrario, se basa en combinación de acciones políticas y militares, implicación de la población civil y otras operaciones similares”. Uno de los hechos más relevantes en el desarrollo de una “guerra asimétrica”, es que la fuerza cuantitativamente menor, debe recurrir a métodos de lucha que impacten en las capacidades subjetivas de la fuerza cuantitativamente mayor, forzándola a incrementar el uso de sus capacidades objetivas, perdiendo así su fundamento ético y respaldo político. Así, la fuerza menor puede llegar a perder militarmente, pero ganará políticamente.

 

  1. 3. 3) Revolución Molecular Disipada. La “Revolución Molecular” fue un concepto desarrollado por el filósofo deconstruccionista Félix Guattari (1930-1992), que en su particular jerga establece lo siguiente: “La Revolución Molecular elimina dicotomías (hombre/mujer; bien/mal; izquierda/derecha; norte/sur) en beneficio de la afirmación de un presente ocupado por indefinidas nebulosas expresivas al mismo tiempo económicas, culturales, étnicas, simbólicas, animales, componiendo metamórficos procesos semióticos híbridos, marcados por devenires mujer, niño, animal, mineral, negro, molecular, los cuales, rizomáticamente, eliminan unidades discursivas y transforman ejes molares en transversalidades subjetivas, ambientales y sociales que se complejizan, inventando otras posibilidades institucionales, mundos, cosmos” (Soares, 2014). Entre 1979 y 1992, Guattari viajó 14 veces a Brasil, ayudando en la creación del Partido de los Trabajadores (PT), que llevaría a Ignacio Lula da Silva al poder: “El devenir pobre analfabeto de Lula fue desde el comienzo la contraseña para el registro colectivo de un pueblo molecular, desterritorialización sin fin de valores de cambio, inscribiendo nuevos devenires de uso, en la transversalidad del cotidiano” (Soares, 2014). “La Guerra Civil Molecular es un grado de fragmentación social que pone en riesgo el ejercicio del monopolio de la violencia por parte del Estado”. “La degradación del aparato estatal provoca el deterioro de los parámetros de seguridad interior. La indolencia, desinterés, falta de estímulos, accionar cansino y falto de vocación comienzan a manifestarse en las instituciones estatales que deben velar por la seguridad. Las responsabilidades institucionales de seguridad no se ejercen, sea por omisión o tolerancia pasiva a cambio de beneficios. Los funcionarios estatales se involucran de manera directa y protagónica en operaciones delictivas. Se deja de confiar en las fuerzas del orden y en la justicia” (Enzensberger, 1994). Los conceptos de “Territorio” (fuerza), “Degradación” (corrupción) y “Fragmentación” (ruptura de la unidad), son claves en el análisis, no sólo del conflicto en la Araucanía, sino en el propio proceso revolucionario que se está desarrollando en Chile: “Asumiendo la naturaleza misma del poder del Estado y sus relaciones con el conjunto del campo social, en función revolucionaria, Guattari procede a configura una “cartografía” o mapa de las correlaciones de fuerzas. Así, a partir de ésta, diseña un “diagrama” o plan de acción de deconstrucción del poder sistémico encarnado en el Estado. Entonces, entendiendo que la palabra “territorio” corresponde al concepto de poder, la estrategia deconstruccionista de Guattari concibe el desencadenamiento de un proceso de integral y permanente “territorialidad”, “desterritorialización”, “reterritorialización” y nueva “territorialización”.

 

  1. 4. Este consiste en un proceso de apropiación - expropiación de la subjetividad de los sujetos en orden a permitir la destructuración del sistema de poder dominante, lo cual implica conferirle nueva integridad ideológica o nuevo sentido a las cosas, para su reintegración como nuevo poder. De esta forma, la acción de “revolución molecular disipada” impulsa transformaciones sociales y políticas a gran escala y permite configurar un “nuevo modo de organización social y política” (Heinecke, 2011). Un análisis incluso somero de los efectos del gobierno de la “Nueva Mayoría”, no sólo en el caso del conflicto en la Araucanía, sino a nivel nacional, permite evidenciar una clara “Degradación” y “Fragmentación” del Estado de Chile. Este es el verdadero legado de Michelle Bachelet. 4) Terrorismo: Una de las afirmaciones más recurridas respecto a la calificación de “terroristas”, de los atentados que vienen desarrollándose en la Araucanía, es que estos no cumplirían con las condiciones de tal definición de acuerdo a Naciones Unidas. Así lo señala explícitamente Ancalao Gavilán en la columna antes citada. En el mismo sentido, para el candidato Alejandro Guiller “En Chile hay violencia aguda, es grave, pero no responde a los patrones de terrorismo”. Para la candidata Beatriz Sánchez, “Lo que pasa en La Araucanía, cuando hay quema de camiones, me parece que no es un acto terrorista”. Esos argumentos resultan falaces en al menos dos sentidos: a) Porque la definición de Naciones Unidas es parcial, poco clara, discutible y ampliamente discutida (Harvey, 1998). No se trata, entonces, de un parámetro absoluto, y. b) Porque el concepto es tan volátil en el ámbito jurídico y social, que su significado está determinado más por el contexto que por una explicación lógica. De hecho, “en ninguna instancia internacional, existe, una aceptación pacífica de la consideración de terrorismo“ (Torres, 2010). Señalado lo anterior, la apelación a la definición de Naciones Unidas es simplemente un argumento retórico, parcial y político, cuyo objeto fundamental es intentar desacreditar cualquier análisis objetivo de los hechos, que llegue a determinar que estos efectivamente corresponden a la categoría de terrorismo.

 

  1. 5. Señalado lo anterior, una definición funcional, sistémica, general, precisa y sencilla de este concepto es: “Terrorismo es la acción violenta ejecutada por personas al servicio de una organización, con la intención de infundir miedo a un sector de la sociedad, y utilizar este miedo para tratar de alcanzar un fin político” (Carrasco, 2009). Entonces, en términos estrictos, el uso del terror como método de lucha constituye un medio para alcanzar un fin, y no un fin en sí mismo (de donde viene el problema semántico del término “terrorismo”, es decir “terror por sí mismo”). "En efecto, el "terror" es un arma más, una herramienta incluso, utilizada en todos los conflictos durante la historia, no como un fin en sí mismo, sino como un medio para obtener fines políticos, que son el objetivo último de toda guerra. “En la actualidad, diversos atentados “terroristas” se han venido sucediendo en la Araucanía, algunos de ellos con víctimas fatales. Quienes los ejecutan –la mayoría chilenos de origen mapuche, y posiblemente algunos mercenarios extranjeros–, no son “locos”, no actúan “sinrazón”, y tampoco pretenden causar terror por el sólo hecho de causarlo. Se trata de acciones lógica y fríamente calculadas, racionalmente ejecutadas y completamente justificadas desde la perspectiva de un conflicto asimétrico, donde el objetivo fundamental de la fuerza menor –los grupos subversivos que operan en la zona–, es afectar las condiciones subjetivas de la fuerza mayor, el Estado de Chile, para equilibrar, e incluso anular el diferencial de fuerzas objetivo. El verdadero territorio en que se sitúan estos atentados, y el motivo fundamental por el cual no se han detenido y no se detendrán, es porque constituyen hechos altamente simbólicos, y por la gigantesca publicidad que les brindan gratuitamente los Medios de Comunicación. Del mismo modo, los atentados que han venido sucediéndose en la Araucanía, no se producen porque se trate de la llamada “Causa Mapuche” ni porque sus autores sean o no sean Mapuches: es porque esa supuesta causa y la posible pertenencia de algunos autores de los atentados a esa etnia, son utilizadas por los grupos subversivos como justificación y causa de su accionar para obtener fines políticos. De este modo, cada vez que se comete un nuevo atentado –y que simbólicamente estos grupos ganan territorio–, los Medios de Comunicación se transforman en las verdaderas “Armas de terror masivo” que logran que esa violencia “pese sobre el ánimo colectivo y determine los comportamientos”… Sin el apoyo de esas armas, las acciones “terroristas” simplemente carecen de sentido.

 

  1. 6. Entonces, la primera batalla verdadera que debe darse, es contra la penetración ideológica de la que los Medios de Comunicación se hacen parte, por ejemplo, al denominar estas acciones como el “Conflicto Mapuche”, o “Terrorismo Islámico”. No hay “Conflicto Mapuche”, así como no hay “Terrorismo Islámico”. Hay algunos mapuches que participan en grupos que están en lucha armada contra el Estado de Chile, y hay algunos musulmanes que participan en el llamado “Estado Islámico”, que está en lucha armada contra las potencias occidentales. En ambos casos, lo que sí hay es diversos grupos subversivos que están empleando la táctica del “terror” para promover sus propios objetivos ideológicos. En definitiva, aquí y allá hay personas que –en pleno uso de sus facultades mentales–, han optado conscientemente por el uso de la violencia extrema para imponer sus demandas. Por mucho que pueda doler para los parientes y la sociedad en su conjunto, su objetivo no son las víctimas, no son los agricultores, los tractores, las casas, los camiones o las escuelas, no son las estaciones de metro, los aeropuertos o los centros de poder mundial: su objetivo es que esas acciones sean ampliamente publicitadas –como lo han sido–, por los medios de comunicación, para que usted, yo y todos nosotros, incluidas las propias víctimas circunstanciales, lleguemos a tener miedo, lleguemos a sentir terror. Ese es el territorio que ellos desean conquistar, un territorio en nuestra mente, en nuestra alma y nuestros corazones, donde el miedo determine nuestro comportamiento” (López, 2016).

 

  1. 7. De la Guerra de Guerrillas a la Guerra Civil Molecular. Los últimos atentados en la Araucanía y la Región de los Lagos determinaron una serie de declaraciones que permiten pronosticar un escalamiento en el conflicto. En efecto, el Fiscal Nacional, Jorge Abott, señaló al respecto “Quiero ser bastante claro, yo pienso que los empresarios tienen una responsabilidad importante en la custodia de sus bienes, particularmente en una zona donde sabemos el nivel de riesgo que existe” (BioBío, 2017). De este modo, Abott endosó a los particulares una responsabilidad que fundamentalmente pertenece al Estado, precisamente por ser el garante de la seguridad de los ciudadanos. Y ¿qué pasaría entonces si los afectados por los atentados tomaran en sus propias manos la “custodia de sus bienes”? ¿Qué pasaría si los dueños de camiones formaran una “milicia ciudadana” para resguardarlos de ataques incendiarios? Ese hecho –justificado a partir de las propias declaraciones de Abott–, constituiría la mayor evidencia del escalamiento del conflicto hacia un nuevo estadio. En efecto, se estaría pasando de una “Guerra de Guerrillas” a una “Pre Guerra Civil Molecular”: “En esta fase se multiplican los espacios fuera de los límites. La indolencia, seguida de omisión y comisión, desemboca inevitablemente en la pérdida de manejo de la seguridad interior por parte del aparato estatal. Se generalizan medidas de autodefensa (posesión de armas, rejas, candados, puertas, autos y chalecos blindados); conformación de barrios cerrados por sectores de alto nivel socioeconómico y la seguridad privada se torna usual” (Enzensberger, 1994). Finalmente, la fase siguiente del conflicto, es ya la “Guerra Civil Molecular”: “Desde el momento en que una organización o masa delictiva se apropia de un territorio, todas sus acciones deben entenderse como acciones de guerra civil molecular, incluso aquellas que representan enfrentamientos entre bandas. Comienzan los entrecruzamientos de acciones; proliferan los combates entre organizaciones. La naturaleza del arma empleada no es relevante, sí lo es la voluntad de avasallar al otro ignorando completamente a la autoridad estatal” (Enzensberger, 1994). Señalado todo lo anterior, la declaración de Ancalao Gavilán acerca de que la situación en la Araucanía se trataría de una “relación entre privados conflictiva”, es un eufemismo descriptivo, precisamente, del avance del proceso revolucionario a un estado de Guerra Civil Molecular. En la Araucanía ya existen “territorios autónomos”. Operan grupos subversivos armados, con entrenamiento paramilitar, organización molecular y acciones guerra de guerrillas y terrorismo. Las condiciones para el escalamiento de ese nivel de conflicto al siguiente están dadas, y el que entiende esto y trata de ocultarlo, de minimizarlo o restarle importancia, es o bien muy estúpido, o simplemente es cómplice.

Por Alexis López

Investigador, entomólogo y director de televisión en Nuestra Geografía Sagrada y Energia Alterna.

Comentarios

Buscar

Síguenos

Enterate de nuestras ultimas noticias a través de nuestras redes cociales!


Suscribirse!

Mantente al tanto de nuestro contenido en tu E-Mail